Autoreiki - La página Reiki de Antonio Huertas

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Autoreiki

Las iniciaciones
Se van a poder observar a continuación, las diversas partes y órganos del cuerpo involucrados en un tratamiento a sí mismo, también llamado autotratamiento o autoreiki. La colocación de este importante tema dentro del capítulo dedicado a las técnicas de 1.º grado, no son en exclusividad de este nivel. El trabajo interno de todo reikista consiste en reforzar y estimular su capacidad de transmisión de energía a través de ciertas técnicas y forma de vida que acompañe este compromiso de convertirse en el mejor canal posible siendo con ello ejemplo vivo de lo que Reiki puede ofrecer al mundo. La maestría no tiene escalones, es una leve y constante progresión donde a veces no pareciera que vamos a ningún lado, la cuestión es que siempre estamos yendo hacia algún sitio, aunque creamos estar parados en una intersección de caminos, un lugar perfecto y adecuado donde de alguna manera inconcebible, nos desarrolla como el ser humano que somos, si bien esa palabra algunas veces no nos diga nada. Como parte del camino y de nuestro desarrollo, las posiciones de las manos utilizadas para darnos tratamiento a sí mismos son una de las numerosas herramientas puestas ante nosotros para ser utilizadas. Aunque algunas de las que se detallarán no tengan una correspondencia con alguna posición específica en la tabla de autotratamiento, pueden ser incluidas también por cada reikista para completar sus ejercicios personalizados de sanación. No me cansaré de repetir que Reiki debe ser tomado como un excelente tratamiento complementario y nunca abandonar consejo médico alguno por una vana ilusión. Si estás leyendo estas líneas podrás comprender el desequilibrio entre el mundo material, del cual ya conocemos sus carencias, y el deslumbrante horizonte del mundo espiritual, pero dejar uno por otro es tan inútil e insensato como abandonar el conocimiento médico por un futuro incierto. Nada de lo que se nos presenta en la vida es infundado. Todo aquel practicante que no siga este importante consejo y de los problemas derivados de esos actos serán bajo su exclusiva responsabilidad.
 
La maestra Takata solía decir: primero nos tratamos a nosotros mismos, luego lo compartimos con otros, nuestros amigos, familiares y animales. Todas las variantes dentro del tratamiento, desde las posiciones de manos sobre sí mismos, como el Hatsurei Ho, los Gokai, etc. afianzan el camino desarrollando la espiritualidad. El dar a otros mostrándonos como vivo ejemplo de la validez de Reiki en nosotros, solo es posible si existe de forma previa un trabajo interior. El desarrollo propio dará como resultado un canal puro de Reiki. Llegado el momento de la expansión cuando la sanación en uno ha llegado a un punto donde aparece de manera instintiva la imperiosa necesidad de dar a otros, de repartir el regalo recibido con anterioridad para que el ciclo siga formándose. Para saber más de la expansión, dirigirse al capítulo Ser maestro. Lo que conlleva la maestría, dentro del tema Reiki 3.º grado, de la parte IV de este libro.
 
Según el libro consultado, las posiciones aumentan en número o especifican nuevas posiciones concretas a tratar. Todas son válidas y eficientes. Solo se debe seguir unas pautas generales que luego pueden ser variadas a gusto y necesidad del reikista. El autoreiki deberíamos dárnoslos todos los días o por lo menos, hacerlo cuando mejor se considere dentro de esta vida ajetreada. Si queremos estar seguros y no haya dudas sobre si estás canalizando de manera adecuada tus energías Reiki en las sanaciones, pide antes de empezar ayuda y permiso a tu ser superior, la parte más pura y eterna de ti, solicitar permiso al ser superior del paciente para hacer sobre él la sanación. Visualiza mientras estás haciendo terapia que la energía Reiki viene de las manos de Dios o del corazón del universo. De esta forma, no te implicas con los problemas, enfermedad o energías discordantes del paciente y al mismo tiempo eliminas cualquier posible intromisión en la Ley de Libre Albedrío. ¿Cómo se siente que se está dando tu propia energía? Cuando se sienta uno tras cada sesión de Reiki estar agotado, cansado o con dolores de cabeza.
 
Después de las imágenes explicativas de las posiciones de autosanación, mostradas más adelante, se describe de manera pormenorizada las posiciones y su resultado a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

 
 
Preparación.
 
Al comienzo de cualquier sesión de tratamiento, es lo primero a realizar en cualquier tratamiento, ya fuese a otros como a uno mismo. La razón es la de centrarse y entrar en situación. Podemos estar en esa posición el tiempo que creamos oportuno hasta que nos sintamos en paz, tranquilos y centrados con nuestro propósito de sanación. Hacemos gassho para agradecer a todos por la sesión de sanación, por el paciente, a uno mismo, y a Reiki como fuente consciente de energía sanadora. Luego unas cuantas respiraciones profundas e invocamos al maestro Mikao Usui, a los ángeles, maestros o dioses de tu elección, a Reiki, al cosmos, a la madre Tierra, a Gaia, a nuestro dios interior o quien quiera que esté a tu lado para apoyarte y tenderte su mano. Cuando ya sintamos estar en consonancia con la energía Reiki, comenzaremos. En este caso en particular lo haremos con el autoreiki. No es necesario ejercer presión sobre las zonas a tratar al proceder al autotratamiento.

Posición 1.º.
Colocamos las dos manos sobre los ojos, a los costados de la nariz, y sin presionar esta para poder seguir respirando con normalidad.
 
 
Posición 2.º.
Colocamos las manos a ambos lados de la cabeza en la zona parietal, situado por encima de los oídos.
 
 
Posición 3.º.
Las manos cubren la parte posterior de la cabeza empezando desde la base del cráneo hacia arriba.
 
 
Posición 4.º.
Cubriendo las manos cada oreja.
 
 
Posición 5.º.
El cuello será cubierto por las manos sin colocarlas una encina de otra.
 
 
Las cinco posiciones sobre la cabeza ya descritos, se posicionan en lugares estratégicos para actuar a nivel físico sobre las glándulas pineal y pituitaria. La glándula pineal, epífisis o el tercer ojo, regula el estado de ánimo, como también los ciclos circadianos del sueño y la vigilia a través de la luz que captan los ojos. Actúa sobre las dolencias de ojos, zona maxilar, piezas dentarias, nariz, así como en dolores de cabeza, resfriados y alergias. La glándula pituitaria o hipófisis es la glándula maestra sobre el sistema endocrino al regular la función de diferentes glándulas hormonales, el cual rigen otros órganos, como son los riñones en cuanto la excreción de orina, la ovulación y lactancia femenina y los espermatozoides en el hombre. Responsable también del crecimiento de los huesos o la temperatura corporal, entre otros. A nivel emocional, libera al cuerpo del miedo, estrés, depresión y relaja el cuerpo. A nivel mental, alivia la confusión, histeria y la concentración al mejorar el enfoque, dándose un aumento de la productividad, y la memoria. En el plano espiritual hay un aumento en la capacidad de recibir energías elevadas y una sabiduría producto de la expansión del conocimiento innato al acceder al saber universal.

 
El maestro Usui hacía un uso intensivo de estas cinco posiciones por la creencia de copar la mayoría de las dolencias, al aliviar tantos problemas físicos de la cabeza, como de otras partes del cuerpo con solo acceder a ella, por ejemplo, la postura n.º 3 incide en la nuca y trabaja en la estimulación de las terminaciones nerviosas, enviando signos placenteros al cerebro, como a nivel medular. Las manos sobre los oídos en la posición n.º 4 involucra intestino, estómago, hígado, vesícula, riñones. Con la postura n.º 5 se incide en la garganta, centro de poder y fuerza de la creatividad.

 
Las siguientes posiciones son importantes en el mundo del reikista occidental, no así del oriental, pues en sus orígenes eran tomadas siempre de manera opcional.
 
 
Posición 6.º.
Sobre el corazón actuando en la glándula timo, equilibrando el sistema inmunológico, la circulación sanguínea, los pulmones y parte superior de los bronquios son tratados con esta posición.
 
El corazón es el centro energético emocional del cuerpo al controlar la rabia, celos, amargura, resentimiento y, por otro lado, puede otorgar confianza, amor incondicional y la felicidad.
 
 
Posición 7.º.
Puestas las manos en la parte baja de la caja torácica tiene efectos físicos en hígado, glándula biliar, páncreas, diafragma y estómago.
 
Los síntomas emocionales del hígado y la vesícula, origen de la cólera, enojo y rabia. Su equilibrio ofrece gratitud por lo que tenemos y el sentimiento de compartir con el prójimo.
 
 
Posición 8.º.
Colocadas sobre el ombligo equilibra el hígado, páncreas, glándula biliar, colon, intestino delgado, vejiga y órganos reproductores.
 
Los órganos del bazo y páncreas son los afectados por las obsesiones. Esta posición alivia la sensación de frustración, miedo, ansiedad y libera emociones reprimidas por una necesidad de control o manipulación. Desarrolla la autoestima, alivia la confusión mental y depresión.
 
 
Posición 9.º.
Los efectos físicos de las manos colocadas en forma de flecha sobre la pelvis inciden en el intestino delgado, colon, vejiga y órganos reproductores. Al incidir en chakra base o 1.º chakra, responden sobre la energía sexual y su relación con la salud sexual de los individuos, así como despejarse de temores y pensamientos rígidos, dando una liberadora flexibilidad.
 
 
Posición 10.º o posición final.
Con las manos de nuevo en el corazón, se termina la sesión dando las gracias.

A continuación, se exponen los pasos que tan amablemente estos antiguos alumnos míos, hoy ya maestros, enseñan esta práctica a todos los lectores:
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