Los Pilares del Reiki - La página de Antonio Huertas

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Los Pilares del Reiki

Qué es Reiki
Sin dejar de mencionar los os Gokai o los preceptos Reiki, el maestro Usui enseñaba su sistema Reiki basado en tres pilares principales: Gassho, Reiji-Ho y Chiryo.

Gassho
Gassho de usa en Reiki como símbolo de unidad con el universo. Literalmente, Gassho significa "dos manos que se juntas". En la India, la versión de gassho es namasté, una expresión de saludo. Es este caso es un saludo al universo y una necesidad de integrarse con él. Para ello debemos dejar atrás cualquier pensamiento o sentimiento que nos interrumpa en esa sagrada unión.

Existen distintas técnicas de meditación, pero gassho era la más practicada pues se realizaba antes de cualquier acto dentro de la asociación de Reiki japonés, ya fuera para recibir reiju, como para realizar un tratamiento. Es la meditación original que enseñaba el maestro Usui, y según consta en el texto de la lápida conmemorativa de sus alumnos al año de su muerte, era importante realizarlo todos los días, en concreto, antes de acostarse como al levantarse. Y así mismo, se les pedía después de la meditación recitaran un poema del emperador Meiji.

 
Con gassho se alcanza un estado de paz y mente concentrada, al despejar la cabeza de pensamientos, y eliminando el típico parloteo mental al inducir la mirada a una profunda introspección de nuestro ser, el cual vive en el momento del Ahora. De esa manera alcanzaríamos una capacidad intuitiva y creadora más allá de toda razón lógica. La consecuencia directa de practicar este método es fundamental para reducir de manera considerable el estrés, agente destructivo de nuestro sistema biológico e inmunológico; así mismo, nos centra en el espíritu permitiéndonos de este modo una guía en el sendero del crecimiento y desarrollo como seres humanos. Nos vitaliza y sana, así como también logra el retorno a un estado natural de nuestro organismo de manera integral, es decir, tanto físico, mental, emocional y espiritual.

 
Cuando aprendemos a no enojarnos y a ser agradecidos, la amabilidad es su consecuencia lógica. No podemos en verdad ser amables si guardamos odio, rabia o no estamos agradecidos. En más de una ocasión he visto publicadas fotos de personajes famosos donde la amabilidad es primordial para su carrera profesional y es en esas fotos donde queda plasmado un falso sentimiento, apareciendo la verdadera emoción oculta tras una amplia sonrisa, cuando el resto de su cara refleja lo contrario. Mostrar agradecimiento de antemano por aquel objeto de deseo, reconocemos la existencia de lo que todavía no tenemos delante porque sabemos con certeza que pronto vendrá. Es así que en las oraciones debemos cambiar el tono de carencia cuando pedimos algo y sustituirlo por un agradecimiento previo de lo que ya está en camino. De suma importancia es agradecer al universo en el cual estamos todos inmersos, por lo que somos y tenemos. Para cualquier tratamiento realizado, es imprescindible dar gracias en posición gassho, tanto para agradecer al paciente como a ti mismo por los dones recibidos al canalizar Reiki. Es nuestro compromiso agradecer en cada uno de los días porque es sabido por la ciencia el beneficio físico a largo plazo cuando actúa un cambio de mentalidad hacia una más positiva. Si se utiliza este agradecimiento dentro de una meditación, las posibilidades desplegadas ante los ojos serán enormes. Ser agradecido tiene la virtud de convertir el lastre de las dificultades en inestimables experiencias sin el peso propio de las contrariedades. La cuestión estriba en reconocer lo que ya hay en tu vida, tu pareja, tus hijos, comer un helado, tumbarse en el césped bajo la sombra de un árbol frondoso. A lo largo del día nos encontramos con experiencias de las cuales no caemos muchas veces en cuenta, por eso es bueno estar en constante atención. Si no fuera este el caso, al final de la jornada podemos rememorar cada uno de los actos y situaciones. Todos pueden hacerla, si bien en un principio se necesita de una guía, luego puede hacerse de manera personal siguiendo siempre su instinto. Esta intuición será la gran capitana de muchos actos en la vida del reikista. Con ella nos llevará hacia distintos caminos según nuestra necesidad. La intuición es el gran dolor de cabeza de la lógica. La sencillez no significa menor importancia puesto que su finalidad es la de regenerarse para estar en perfecta forma. Si se hace en grupo, las sensaciones pueden incrementarse por el simple hecho de formar una sola mente con una misma intención.

Gassho Meiso o meditación gassho
 
La meditación gassho es como sigue, si tenemos el hábito de meditar sabemos que cualquier lugar es bueno, incluso con mucho ruido alrededor; pero no es el idóneo. Tanto si estas al aire libre como en el campo, la playa o en algún lugar energético la diferencia se nota. Ponte lo más cómodo posible, desabrocha ese botón del pantalón o tu cinturón y si tienes música a mano puede resultar de ayuda, aunque mejor no sea una en la cual se desvíe el foco de atención a ella. Sentarse con la espalda recta con las manos juntas y los dedos a la altura de la nariz. Mucha gente no puede mantener la postura de las manos. Según la comodidad de cada uno pueden colocarlas a la altura del pecho, o en el regazo, y con los ojos cerrados. Que nadie se desanime, siempre hay una alternativa. Al igual que Reiki, nada puede salirte mal. La meditación, como tal herramienta, todas pueden ser buenas. Y para realizarla de la mejor manera posible hay que estar cómodos y a gusto en la posición que hayas decidido. En mi caso, me es imposible estar más de diez minutos pues aparece el dolor en mis hombros como nuevo foco de atención y desplazándola de lo que debiera ser una simple contemplación. Mi postura natural se basa en el llamado mudra del vacío, apoyando las manos en el regazo y recogiendo una mano sobre otra con las palmas hacia arriba a modo de cuenco y con los pulgares tocándose. Otra postura puede hacerse con el mudra del ser interior, es parecida a las manos que se juntan de gassho, pero sobre el regazo y ahuecando las palmas para crear un vacío entre ellas, de esta manera, los brazos descansan, estoy a gusto y mi atención queda libre. Una vez encontrada la comodidad, centraremos la atención en el espacio entre los dedos corazón de cada mano. No importa que la mente comience a dar saltos como un mono. No te esfuerces y observa mentalmente tus dedos. Cuantos más luches contra eso obtendrás un resultado contrario al deseado al poner tu foco de atención en evitar lo que desde un principio deberías dejar fluir. La mente saltará de un lado a otro. No luchar, dejarlo pasar y retomar el control de nuevo centrándose en el espacio comprendido entre las puntas de los dedos sin exceder de la media hora.

 
Otra meditación posible y muy jugosa por lo que uno puede sacar de ella es utilizando los cinco preceptos o Gokai, tal y como reza en la lápida conmemorativa: Por la mañana y por la noche, siéntese en postura gassho y repita estas palabras en voz alta y también para su corazón. Bien fácil, ¿no? Una de las características de Reiki es su sencillez, pero toda ayuda será inútil si no ponemos de nuestra parte, empeño y querer. En alguna ocasión he tenido personas ante mí con una mirada de no saber qué se me está diciendo cuando les explicaba la relación con el cosmos, con el Uno, con Dios, o como se prefiera decir cuando les señalaba la importancia de gassho. Es lógico si esos ojos son occidentales. Desde aquí es mi deseo aclarar para aquellos no familiarizados con este concepto es el llamado como unidad, utilizando un símil más físico. El Ser humano, como ente material, está compuesto por pequeños elementos del cual le hacen una máquina perfecta donde las interrelaciones son innumerables, siempre dentro de un equilibrio físico, químico y biológico en donde las ecuaciones siempre se están balanceando. Más allá de los límites impuestos por la piel, ya fueran objetos animados como inanimados, y en una escala inmensamente mayor, como los planetas, asteroides, lunas y estrellas, nuestros elementos químicos son los mismos. Hay una célebre frase atribuida al astrofísico Carl Sagan cuando decía respecto del ser humano: somos polvo de estrellas. Este eminente científico esgrimía la teoría que el universo primitivo estaba constituido en exclusiva por átomos de hidrógeno. Estos primeros soles hechos de hidrógeno, por las reacciones de fusión, crearon el helio, y este en carbón, de la unión de los dos anteriores, el oxígeno, etc., y al final de la vida de esa estrella, si moría en una explosión, sembraba el gran vacío de nuevos elementos, que a su vez eran tomados para la formación de nuevas estrellas que, recombinando los elementos resultantes del anterior, formaban más elementos nuevos.  Y en un eterno camino de miles de millones de años de evolución, desde 2016 hay reconocidos dentro de la Tabla periódica 118 elementos, y de estos, 91 son producto de la naturaleza. De seguro, nuevos elementos serán descubiertos a medida que la tecnología avance. Todo esto quiere decir que el hombre no es ajeno al cosmos. Tanto es así, que nosotros somos parte integrante del universo, en vez de algo ajeno a él, y el hierro de nuestra sangre, o el carbono que portamos ahora, casi seguro formó parte en algún momento de una estrella ya extinta. Cuando hagáis gassho, imaginad que habéis sido parte de algún sol lejano y olvidado, que alguna vez vuestras moléculas estuvieron allí y allá, en infinitos sitios, y que parte del infinito está en vuestro interior de alguna manera.

 
Reiji Ho. Método de Indicación del Poder Reiki
 
Reiji significa indicación del espíritu o intuición, y Ho, técnica. Se efectúa antes de dar el tratamiento convencional de Reiki y es una de las técnicas más importantes utilizadas por Usui. En realidad, no es más ni menos que una simple y sincera oración donde nos dejamos guiar por la intuición, y que Reiki haga su parte. De esta manera, el reikista aprende a encontrar las zonas a través de las señales dadas por las manos en el cuerpo del paciente de una manera intuitiva. Este tipo de señales o sensaciones se llama hibiki, y varían en grado según la intensidad. Según el maestro Mikao Usui, esas zonas problemáticas son el origen de la enfermedad y hay que tratarlas donde se sientan. Este importante aspecto se explica detalladamente en el capítulo con el mismo nombre, dentro de la parte II de este libro, Los Tratamientos Reiki. El sistema de sanación Reiki se basa en esencia en el Reiji Ho, cuya técnica va más allá de cualquier otra conocida. Es el fundamento mismo del Chiryo, es decir, del tratamiento sobre el origen de la enfermedad. Reiji Ho es encontrar ese estado en el que te conviertes en Uno con la energía del universo, y desde ahí ser capaz de decidir dónde poner las manos y durante cuánto tiempo. La práctica se obtiene trabajando en él, más que aprenderlo pues tal es su simpleza de ejecución.
 
Consta de los siguientes pasos: abrimos una sesión de Reiki poniendo las manos juntas a la altura del corazón en posición gassho y pedimos con humildad y con toda la convicción posible que la energía Reiki fluya a través nuestro, pidiendo por la sanación y bienestar del paciente en todos los niveles. Cuando sintamos la conexión, dejemos a la energía guiarnos hacia dónde debemos comenzar Reiki. Tendremos la mente en blanco y estaremos atentos a las sensaciones en el paciente, como tics o movimientos involuntarios de ojos o algún miembro, o en nosotros mismos, como calor, frío, hormigueo, etc. Es la señal inequívoca del lugar donde debemos aplicar nuestras manos. Llegado el momento, podremos seguir con un tratamiento convencional de Reiki. Para finalizar cualquier tratamiento que se haga, es imprescindible agradecer por las bendiciones dadas, tanto al receptor de la energía Reiki como del reikista por ser canal de sanación.

 
Con esta técnica debemos dejarnos guiar por la intuición para poder encontrar el lugar más afectado. Recordar que no es la propia enfermedad, sino la zona energética, o hibiki, del cuerpo donde se origina la enfermedad que luego vemos o sentimos como dolencia. Reiji Ho es una técnica muy sencilla en su ejecución, pero existen bastantes reticencias por aquellos reikistas que no están seguros de sí mismos. No hay mal en ello. Tuve la ocasión de dar clase a dos alumnos de primer nivel, uno de ellos creía que sentía algo, aunque le era extraño pues no podía compararlo con nada conocido por sus sentidos habituales. Por más que intentaba explicarle las sensaciones con los ejemplos más dispares, el segundo alumno me miraba con una mueca de extrañeza en su cara al no sentir nada. Se me ocurrió bajar las persianas para dejar la sala a oscuras en su casi totalidad, y proseguimos como si nada hubiera pasado con el ensayo de la clase terapéutica. Fue privarle de sus sentidos habituales cuando su mente tuvo que centrarse en la única parte de su cuerpo que de cierta forma estaba en conexión con el cuerpo de la persona postrada en la camilla. Al poco tiempo pudo experimentar ciertas sensaciones, incapaz de expresar con palabras al no estar seguro si eso era lo que debía sentir. Reiji Ho es la técnica más importante de Reiki para mí y así intento explicárselo a mis estudiantes. Junto con ella le sumo las iniciaciones, el Gokai, y el Hatsurei Ho, llamado los tres pilares de Reiki.

Chiryo.
Cuando nos vaciamos de todo lo superfluo con gassho y damos nuestro permiso con Reiji Ho para ser el vehículo de Reiki, entonces, y solo entonces, podemos ser útiles a los demás. Aquí es donde comienza chiryo, el tratamiento en sí ya sea a través de las posiciones preestablecidas, como por medio de la intuición interna.


Tomado de mi libro Reiki. La medicina espiritual para todas las enfermedades

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