Maestro y alumno - Geoda Reiki

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Maestro y alumno

Qué es Reiki

La experiencia entre maestro y alumno

Quisiera hablaros de mi experiencia sobre el binomio maestro-alumno y su mutuo aprendizaje. Sabía que era el comienzo de una larga y gratificante aventura, porque así lo sentía. Me fui iniciando en los distintos niveles y llegó mi maestría. Que alegría. Desde mi posición me quedé pensativo y pregunté: ¿Ahora qué? Porque desde pequeño mi ilusión era ser maestro, puesto que sentía desde la experiencia de un niño de 10 años que enseñar era algo, sino sagrado, sí tenía un cierto toque mágico. Era como tocar con la espada de la sabiduría el hombro del escudero volviéndose en el acto en un caballero en la búsqueda del Santo Grial. Ahora comprendo que ese Santo Cáliz está dentro de nosotros y es esa búsqueda incansable, que no una quimera, la que nos imprime el avanzar y avanzar en busca de nosotros, de nuestra verdadera realidad.

Bien, puesto que ser reikista de 1º grado supone el 90% en la vida de un maestro no me hubiera hecho falta llegar tan lejos. Muchos ya sabéis que trato con enfermos y sé que el "destino" me llevó ahí para hacer está labor y lo agradezco. Estoy en el lugar correcto y en el momento adecuado de mi vida. Qué satisfacción. Pero necesitaba más. Si bien la energía fluye instantáneamente si tienes cualquiera de los grados, no así en su caudal. Y quería lo máximo que pudiera dar. Bien, lo conseguí. Pero aún así, que en un principio creí que todo iba a quedar de esa manera, la vida me fue cambiando poco a poco y terminé también enseñando.

Mi maestro Paradharmadas, que sabe más que los ratones colorados me pidió ayuda para una iniciante a 2º grado que deseaba hacerlo a distancia. Ahí empezó mi docencia sin darme cuenta. Sólo quise echarla una mano y así fue. Algo más se coló en esa relación pues al terminar mi asistencia que no duró más de un mes durante el cual nos intercambiamos unos cuantos correos electrónicos caí en cuenta de haber aprendido cosas. Aunque más podía decir que el propio acto de intentar explicar las cosas, éstas salían de mi interior con la sensación como si hubiera estado mirando durante toda mi vida en un cajón que no era ese. El primer detalle fue tomar una conciencia distinta de las situaciones planteadas con mis propias explicaciones dadas pues el solo hecho de intentar explicar hacía buscar las respuestas en mi interior pues vuelvo a repetir que no tengo una dilatada experiencia como reikista y esto hizo tomar contacto con cosas que no creía saber que tenía.

La lección que aprendí de ello fue una grata sorpresa. Quién iba a figurarse que el enseñante aprende tanto como el enseñado aprende de él. Aunque ello no quita para comprender que también sigo siendo un aprendiz, y por tanto, puedo equivocarme. Eso también es reiki, no solamente se limita a la imposición de manos, el reiki actúa en el momento que pensamos en ella al intentar aclarar dudas, cuando escribimos, cuando hablamos de ella. Ese es su gran Poder de Invocación.

Cada día aprendo algo más y voy juntando piezas del puzzle y cuando mi ángulo de visión aumenta al separarme del cuadro es cuando empiezo a cuestionarme. Porque cuestiono muchas veces lo que digo y pienso pues pregunto si tengo la verdad, ya sé que no la absoluta, pero sí una porción de ella (¿podría ser la mía?) hacen que todas juntas se sumen en la gran verdad. Vuestras preguntas disipan también las mías pero acrecientan otras nuevas porque al preguntarme me hacéis pensar y valorar mi propio juicio de lo que es verdad o no en mí, de lo que me ha dado vida y de darme cuenta del cambiante estado de la Verdad. Parece mentira que la verdad cambie ¿o somos nosotros con nuestro constante mirar? El verdadero maestro crea más maestros, no recoge alumnos. Y cada día vosotros me convertís en maestro.



Fragmento del libro "Reiki Usui en la Nueva Era", de Geoda.



 
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